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Nada Ni Nadie Me Quitará la Fe Ni La Alegría de Vivir

Entre abril y junio de ese año tuve que armarme de valor para no estallar, algo común en mí por mis genes itálicos. Había que esperar el momento adecuado cuando las pruebas fueran irrefutables y, además, había que pensar en los escenarios que se desencadenarían luego de poner todas las cartas sobre la mesa.

Desde enero, yo ya no dormía en mi cuarto; me había mudado al cuarto de mi hija porque simplemente respirar su aire era tóxico. Finalmente logré, después de muchas insistencias, tener una conversación con él. Una vez más comprobé que no había el mínimo respeto por las obligaciones fundamentales pues me tenía pendiendo de un hilo con la amenaza de no pagar más la universidad de SUS hijos.

¿Cómo puede haber una persona tan ruin que disfrace sus bajos instintos con temas económicos? En ese momento no lo sabía, pero ahora con toda la información que circula a raíz de los feminicidios sé que eso también es una forma de violencia familiar.

Mis hijos escuchaban detrás de la puerta y en cuanto me echó en cara una de las muchas falsedades que utilizaba para colocar sobre mis hombros la responsabilidad de la horrorosa situación que estábamos viviendo, mi hijo no se aguantó y levantó la voz diciéndole «mentiroso». El enfrentamiento que este evento causó puso de manifiesto aún con mayor claridad que nuestra familia se había desintegrado. Se pecharon, el sujeto le propinó un puñetazo a mi hijo y con mi hija tuvimos que contenerlo para que no se le fuera encima al padre y las cosas terminaran aún peor.

Al día siguiente logré que el individuo se mudara al cuarto de mi hija. La angustia que sentía minuto a minuto no me dejaba dormir, lloraba la mitad del día y la otra mitad transcurría disimulando. Para entonces muy pocas personas sabían lo que ocurría en mi vida, pues ni yo misma sabía cómo manejar el escenario que me había tocado vivir.

Lo que sí hice desde el día uno fue hacer declaraciones claras y fuertes que se volvieron un mantra para mí y que perduran hasta hoy:

«UN DÍA A LA VEZ«

«NADA NI NADIE ME QUITARÁ LA ALEGRÍA DE VIVIR«

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